sábado, 13 de febrero de 2021

El incidente del Paso de Diatlov

El incidente del paso Dyatlov


El caso, conocido como el incidente del Paso de Dyatlov —nombrado así por Igor Dyatlov, el guía del grupo, que también murió—, está considerado como uno de los grandes misterios de la historia reciente de Rusia. El escabroso suceso ha alumbrado descabelladas teorías durante años: desde que fueron atacados por presos fugados hasta que los asesinaron miembros del KGB o alienígenas; también que se mataron entre ellos. La historia ha dado lugar a series, películas —como Devil's Pass, de 2013— y libros de todo tipo. Ahora, sesenta años después, las autoridades han decidido desempolvar los archivos del caso y volver a investigar la muerte de los nueve excursionistas, todos experimentados esquiadores de fondo con muchos kilómetros a cuestas.
Al ver que no regresaban se inició su búsqueda. Los rescatistas encontraron los cadáveres de cinco de ellos a finales de febrero a unos 500 metros de una de las tiendas de campaña, pendiente abajo. Los otros cuatro fueron hallados en mayo. La tienda más grande estaba rasgada desde dentro. Y la mayoría de los jóvenes estaba a medio vestir, algunos sin zapatos, otros con ropas que no eran suyas. Como si hubieran salido sin preparación y atropelladamente en medio de la noche con lo primero que encontraron.

Los investigadores de la antigua Unión Soviética no determinaron nunca la causa de la muerte. Solo esa misteriosa "fuerza elemental irresistible". Y cerraron el paso y los alrededores del lugar donde se produjo el suceso durante tres años. Además, los archivos del caso solo estuvieron disponibles para consulta a partir de la década de los noventa del siglo pasado, una vez se derrumbó la antigua URSS. E incompletos. Así, todo ello no ha hecho sino contribuir a agrandar el misterio.
Algunos investigadores independientes de caso Dyatlov sospecharon inicialmente que los excursionistas fueron víctima de los Mansi, el grupo étnico que habitaba esas tierras; aunque el lugar donde fueron hallados estaba lejos de la zona considerada 'sagrada' por estos pobladores. Otros, que fueron asesinados por prisioneros de un centro penitenciario cercano, aunque esos días no hubo ninguna fuga. Anatoli Guschin, un periodista local que indagó en la historia durante años y publicó un libro sobre el caso, siempre pensó que habían muerto víctimas de un experimento soviético para idear una nueva arma, de ahí la radiación, como contó en su ensayo El precio de los secretos de Estado son nueve vidas.
Yuri Yudin, el único superviviente de la expedición, siempre dijo que vivía con el trauma. Tiempo después, llegó a declarar a la prensa local: "Si tuviera la oportunidad de hacerle a Dios una sola pregunta sería: '¿Qué les pasó a mis amigos esa noche?". Yudin falleció en 2013, sin conocer la verdad sobre la suerte de sus amigos.